ACADEMIA NACIONAL DE LETRAS DE URUGUAY*

Academia Nacional de Letras de Uruguay

La Academia Nacional de Letras de Uruguay se fundó el 10 de febrero de 1943 por decreto del presidente de la República, Alfredo Baldomir. El núcleo inicial de académicos estuvo formado por Antonio María Barbieri, Víctor Pérez Petit, Raúl Montero Bustamante, Emilio Frugoni, Álvaro Armando Vasseur, Juana de Ibarbourou, Emilio Oribe, Alberto Zum Felde y Carlos Martínez Vigil. Este grupo eligió a los diez académicos necesarios para completar los diecinueve miembros de número exigidos. La primera sesión solemne se celebró el 29 de octubre de 1943, presidida por el nuevo presidente de la República, Juan José de Amézaga.

Actualmente, está constituida por diecinueve académicos de número, académicos de honor, eméritos y correspondientes. Desde 1978 los sillones de los académicos de número llevan los nombres de personalidades de las letras uruguayas del siglo xix. La Academia celebra sesiones ordinarias dos veces al mes y extraordinarias cuando algún asunto especial lo requiere.

Según su estatuto, los cometidos prioritarios y permanentes son velar por la conservación y el enriquecimiento de la lengua española en el Uruguay, así como contribuir, mediante la investigación lingüística y literaria, al desarrollo y a la difusión de la cultura nacional. Se representa tal propósito con el emblema de un árbol frondoso con la leyenda «Vetera servat, fovet nova», es decir, ‘Conserva las cosas antiguas y promueve las nuevas’.

En 1996 organizó en Montevideo un encuentro de lexicógrafos de las academias con el objetivo de establecer las bases teóricas y metodológicas del Diccionario de americanismos. En 2007 comenzó a funcionar el Departamento de Lengua y Literatura, integrado por tres secciones: de Lexicografía, de Literatura y de Asuntos Lingüísticos. Además, en 2008 se aprobó el reglamento de investigadores asociados, que permite a personas interesadas en la investigación filológica incorporarse honorariamente a la corporación.

A lo largo de su historia, la institución ha editado numerosas publicaciones, entre ellas destacan los Cuadernos de Gramática, publicados entre 1985 y 1987.  En 1966 se publicó el Diccionario uruguayo documentado y dirigido por Celia Mieres, Élida Miranda, Eugenia B. de Alberti y María Mercedes Rovira de Berro. En 1980 salió a la luz Selección de paremias, editado por la Comisión de Paremiología; ese mismo año se publicó por primera vez 1000 palabras del español de Uruguay, libro que se ha reeditado en cuatro ocasiones. Asimismo, la corporación uruguaya edita el Boletín de la Academia Nacional de Letras desde 1996, hoy en día Revista de la Academia.

La Academia Nacional de Letras otorga anualmente el Premio Día Nacional del Libro a una personalidad o institución destacadas en la promoción y difusión del libro nacional.

Fuente: Asociación de Academias de la Lengua Española

 

 

ACADEMIA ARGENTINA DE LAS LETRAS*

Academia Argentina de Letras

La Academia Argentina de Letras se fundó el 13 de agosto de 1931 en Buenos Aires por decreto del presidente provisional de la nación, José Félix Uriburu, y del ministro de Justicia e Instrucción Pública, Guillermo Rothe. Un mes más tarde se celebró una reunión de escritores en la que quedó establecida la nómina académica —dieciséis miembros— y elegidos el primer presidente y secretario, Calixto Oyuela y Arturo Marasso, respectivamente.

La primera sesión ordinaria tuvo lugar el 15 de septiembre de 1931. En 1935 se decidió denominar cada uno de los sillones académicos —hasta un máximo de veinticuatro— con el nombre de un escritor relevante del país. Actualmente tiene una nómina de diecinueve académicos de número, además de otros académicos honorarios y correspondientes. En 1940 se elige como símbolo de la Academia una columna jónica y el lema que lo acompaña: «Recta Sustenta».

En sus relaciones con la Real Academia Española se adoptó el régimen de asociada hasta noviembre 1999; desde ese año pasó a la categoría de correspondiente de la Asociación de Academias de la Lengua Española.

A lo largo de su historia la Academia ha editado muchas publicaciones. En 1933 aparece por primera vez el Boletín de la Academia Argentina de Letras (BAAL), que sigue editándose hoy. Ocho años más tarde apareció el primer volumen de la colección Clásicos Argentinos. En 1946 se empezó a editar la de «Estudios Académicos», en 1947 la serie «Homenajes» y, en 1976, aparece la de «Estudios Lingüísticos y Filológicos». Entre sus últimas publicaciones, destacan los títulos Dudas idiomáticas frecuentesRegistro de habla de los argentinos, el Diccionario del habla de los argentinos y Registro de lexicografía argentina(editado en CD-ROM).

En 1983 el Departamento de Investigaciones Lingüísticas y Filológicas de la Academia Argentina de Letras fue distinguido por la Real Academia Española con el premio de la Fundación Nieto López.

La institución concede dos premios anualmente, entregados cada dos años: uno dirigido a los mejores graduados en las carreras de letras de las universidades argentinas y otro destinado a los autores más destacados en narrativa, poesía y ensayo, otorgado en años alternos a cada uno de estos géneros.

Fuente: Asociación de Academias de la Lengua Española

ACADEMIA DOMINICANA DE LA LENGUA*

Academia Dominicana de la Lengua

La Academia Dominicana de la Lengua se creó el 12 de octubre de 1927 en Santo Domingo por iniciativa del arzobispo Adolfo A. Nouel. El grupo originario de doce académicos fundadores se ha elevado hoy a veintinueve miembros de número y treinta correspondientes. Los asientos de los académicos de número, que son vitalicios, están identificados con las letras del alfabeto, desde la A hasta la Z.

La corporación dominicana surgió con el propósito de favorecer «el estudio de nuestra lengua y el cultivo de las letras para cuidar su esencia originaria, impulsar su desarrollo y alentar el cauce creativo del genio idiomático, asegurando su cohesión y su vigor». Este objetivo lo lleva a cabo mediante la publicación de investigaciones y la celebración de seminarios, coloquios, conferencias, artículos en los medios de comunicación y respuestas a las consultas lingüísticas, actividades que la han convertido en una de las instituciones culturales más relevantes de la República Dominicana.

La Academia, que cuenta con nueve miembros colaboradores para la realización de sus trabajos, ha creado dos agrupaciones afines, como son el grupo de poetas Juglares de la Academia y el grupo de narradores Mester de la Academia para impulsar la creación literaria. Además, cuenta con el Centro de Formación Filológica, dedicado a la formación lingüística y literaria y promotor de estudios sobre el comportamiento de la lengua y el desarrollo de las letras. Ha puesto en marcha también la Tertulia Lingüística de la Academia, que incentiva los valores de la lengua española, y la Tertulia Letras de la Academia, en la que se divulgan y comentan los valores literarios de la institución.

La corporación edita periódicamente el Boletín de la Academia Dominicana de la Lengua,que recoge los trabajos de los académicos, informes lingüísticos y discursos de ingreso. En 1940 publicó el libro Dominicanismos, dirigido por el académico Manuel A. Patín Maceo, y, actualmente, publica el Diccionario del español dominicano, confeccionado por el equipo lexicográfico de la institución.

En abril de 2016, la Academia Dominicana de la Lengua, el grupo literario «Federico García Godoy» y el Ateneo Insular de La Vega rindieron homenaje a Rubén Darío (1867-1916).

Fuente: Asociación de Academias de la Lengua Española

ACADEMIA PARAGUAYA DE LA LENGUA ESPAÑOLA*

Academia Paraguaya de la Lengua Española
La Academia Paraguaya de la Lengua Española fue fundada el 30 de junio de 1927 en Asunción por un grupo de los más ilustres intelectuales paraguayos de la época. El primer presidente de la entidad fue Luis de Gásperi, autor de numerosas obras jurídicas e históricas, entre ellas el anteproyecto del Código Civil paraguayo vigente.

La finalidad principal de la Academia ha sido, entre otras, la de «promover y fomentar el cultivo de las bellas letras y la ilustración de la cultura literaria y filológica en lengua hispana en el Paraguay». El emblema de la corporación es la imagen de Miguel de Cervantes, autor de la «obra máxima de la literatura española y uno de los pilares de la literatura universal».

La entidad está integrada por veintiséis miembros de número, a los que se agregan los correspondientes y los preeminentes. Las sesiones ordinarias se realizan el último jueves de cada mes, con varias sesiones extraordinarias a lo largo del año.

Entre sus funciones, la Academia ofrece un servicio de consultoría sobre temas lingüísticos a través de Internet. En distintas épocas, la Academia ha organizado cursos gratuitos trimestrales de gramática española y redacción. Entre las actividades más recientes, por el Bicentenario de la Independencia Nacional, la Academia llevó a cabo una serie de conferencias sobre temas relacionados con la literatura paraguaya de los siglos xix y xx, así como sobre el bilingüismo paraguayo.

Desde 2015, la Academia Paraguaya organiza talleres gratuitos de gramática y lengua españolas, dirigidos a docentes, estudiantes y periodistas.

Además, la corporación publica periódicamente un boletín de informaciones (ahora con el nombre de Revista) sobre temas relacionados con la lingüística en general y las actividades de la entidad. Actualmente, la Academia está centrada a la edición de la colección Academia Paraguaya de la Lengua Española, que consta de trece libros de publicación mensual, todos obras de académicos.

Fuente: Asociación de Academias de la Lengua Española

 

ACADEMIA CUBANA DE LA LENGUA*

Academia Cubana de la Lengua

La Academia Cubana de la Lengua se creó el 19 de mayo de 1926. El 2 de octubre de ese año los dieciocho miembros fundadores celebraron la primera reunión oficial en La Habana y eligieron como primer director al filósofo y escritor Enrique José Varona.

Esta corporación, cuyos objetivos y funciones aparecen recogidos en sus estatutos vigentes, «agrupa a escritores, críticos, lingüistas y profesores, empeñados en la difusión, cultivo y perfeccionamiento de la lengua española, particularmente en su variedad cubana». El lema de la institución es «Letra y espíritu» y aparece grabado sobre la medalla académica.

Actualmente, la Academia Cubana de la Lengua está constituida por veintisiete miembros de número, que ocupan plazas designadas con letras mayúsculas del alfabeto. Cuenta, además, con académicos correspondientes en el país y el extranjero, elegidos para  colaborar conjuntamente en los estudios que se llevan a cabo. El pleno de la Academia se reúne, en sesión ordinaria, una vez al mes.

Los miembros de la institución —que ofrece un servicio de consultoría sobre dudas lingüísticas— investigan, ejercen la docencia y dan conferencias en universidades o centros culturales de todo el mundo. Asimismo, desde 1952 cuentan con un boletín en el que se recopilan las publicaciones de los académicos y de otros colaboradores, los discursos de ingreso a la institución, noticias sobre las actividades realizadas y otra información de interés.

El 23 de abril de 2016, coincidiendo con el Día del Idioma, la Academia celebró su 90.º aniversario.

Fuente: Asociación de Academias de la Lengua Española

 

ACADEMIA PANAMEÑA DE LA LENGUA*

Academia Panameña de la Lengua

La Academia Panameña de la Lengua se estableció el 12 de mayo de 1926 en la ciudad de Panamá tras la aprobación de la RAE, que designó a Samuel Lewis García de Paredes como su primer director. La fundación se llevó a cabo gracias a la iniciativa de Ricardo J. Alfaro, abogado, lexicógrafo y traductor. Este inició los trámites legales necesarios en 1920, al dirigirse al presidente de la Unión Iberoamericana, quien se mostró muy complacido por la propuesta.

Actualmente, la institución convoca una vez al mes a cada uno de sus miembros para tratar asuntos de interés general. La Academia Panameña de la Lengua está integrada por diecisiete académicos numerarios, aunque sus estatutos —recientemente reformados— permiten el ingreso de más miembros, hasta completar la cantidad de veintisiete.

Entre sus actividades, la corporación resuelve consultas lingüísticas que los usuarios hacen llegar a través de correo electrónico, consultas telefónicas directas o cualquier otro medio. También ofrece seminarios principalmente a periodistas y docentes de español, así como a grupos que lo soliciten. Además de los actos solemnes de ingreso de los académicos numerarios, la Academia organiza actividades especiales, dedicadas a acontecimientos literarios o lingüísticos.

Asimismo, se llevan a cabo diversas actividades relacionadas con la conservación de nuestra lengua. Entre otras iniciativas, sus miembros recogen y valoran los panameñismos, que posteriormente se presentan para su inclusión en el Diccionario de americanismos.

La Academia también apoya, como institución ligada a la cultura y la lengua, a los estamentos del Gobierno panameño vinculados con la conservación y defensa del idioma oficial de Panamá, el español. La Academia Panameña de la Lengua publica semanalmente la columna La voz de la Academia en un diario de la localidad.

Cada cinco años, la Academia entrega la Orden al Mérito Intelectual, premio que han recibido, desde su instauración, Rogelio Sinán, Guillermo Sánchez Borbón y José Guillermo Ros-Zanet.

En junio de 2016, la Academia Panameña conmemoró el 90.º aniversario de su fundación. Asistió a los actos el secretario general de la ASALE, Francisco Javier Pérez.

Fuente: Asociación de Academias de la Lengua Española

ACADEMIA COSTARRICENSE DE LA LENGUA*

Academia Costarricense de la Lengua

Tras algunas reuniones previas, en las que se redactaron los estatutos y el reglamento de la corporación, la Academia Costarricense de la Lengua (ACL) se fundó oficialmente el 12 de octubre de 1923. En la actualidad está formada por veintiún académicos de número que ocupan sillas identificadas con letras mayúsculas del abecedario.

A lo largo de su historia, la ACL «ha adoptado como una de sus principales tareas el impulso al cultivo y estudio del idioma español, en las manifestaciones de su territorio. No obstante, también estimula el conocimiento de las lenguas indígenas locales, en relación con sus culturas y el habla del español costarricense». Desde 1950, la institución ha procurado renovar el trabajo académico, con más proyectos y planes específicos. Se modificaron sus estatutos, se creó su Boletín y comenzó una participación intensa en los proyectos y estudios sobre el patrimonio lingüístico costarricense. El I Congreso de Academias de la Lengua Española (1951) fue clave para estrechar los lazos culturales con la Real Academia Española y con el resto de las academias americanas.

En 1989 la Academia organizó en San José de Costa Rica el IX Congreso de Academias de la Lengua Española. Desde entonces, la corporación se ha integrado activamente en las convocatorias, reuniones, congresos y demás encuentros, auspiciados tanto por la Asociación de Academias de la Lengua Española como por la Real Academia Española.

Entre sus integrantes hay expertos en los campos de la filología, la lingüística, la historia y la crítica literaria. Encabeza esa lista Arturo Agüero Chaves (1907-2001), el padre de los modernos estudios lingüísticos del país y autor de una cronología de la ACL.

Fuente: Asociación de Academias de la Lengua Española

ACADEMIA GUATEMALTECA DE LA LENGUA*

Academia Guatemalteca de la Lengua

La Academia Guatemalteca de la Lengua es la última de las academias fundadas en el siglo XIX; se constituye en 1887, aunque su reconocimiento jurídico data de 1888. Los miembros fundadores fueron Fernando Cruz, primer director, Ángel María Arroyo, Juan Fermín de Aycinena, Agustín Gómez Carrillo, Antonio Batres Jáuregui, José Matías Quiñónez, Antonio Machado Palomo y Guillermo Francisco Hall Avilés.

Actualmente, de acuerdo con sus estatutos, la corporación puede llegar a tener hasta treinta miembros de número. Entre sus integrantes hay expertos en los campos de la filología, la filosofía, el periodismo, la música, la economía y la informática.

La corporación ofrece periódicamente cursos para profesores de Lengua y Literatura y comunicadores sociales. Asimismo, participa en los trabajos de la Asociación de Academias de la Lengua Española, centrándose en el estudio de palabras guatemaltecas que posteriormente se incorporan en las obras académicas.

A lo largo de su historia, la institución ha editado numerosas publicaciones. Entre ellas destacan las obras completas de José Batres Montúfar (1981) y Cuestiones filológicas(1988), obra de Antonio José Irisarri. Además, publica el boletín en el que se recopilan los discursos de ingreso de los académicos, estudios sobre lingüística y literatura, y otra información de interés.

El 5 de septiembre de 2012, coincidiendo con el 125.º aniversario de la institución, la Academia fue distinguida con la Orden del Quetzal en el grado de Gran Cruz por el Gobierno.

Fuente: Asociación de Academias de la Lengua Española

ACADEMIA PERUANA DE LA LENGUA*

Academia Peruana de la Lengua

La Academia Peruana de la Lengua fue fundada el 5 de mayo de 1887 por Ricardo Palma Soriano. El 30 de agosto de ese mismo año, en el paraninfo de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, se eligió como presidente a Francisco García Calderón, quien había ocupado el cargo de jefe del Estado peruano durante unos meses en 1881. A García Calderón le sucedió Ricardo Palma, primero como presidente y luego como director tras reorganizarse la institución en 1917. En ese año se incorporaron jóvenes intelectuales como José Gálvez.

En la actualidad, la institución se compone de veintiocho académicos de número. La corporación peruana fomenta el estudio de la lengua mediante cursos de gramática, lexicografía y traducción. Actualmente, tiene el objetivo de acercar la Academia a distintas zonas del país para crear en algunas ciudades grupos de amigos de la institución que ayuden en sus tareas.

En los últimos años la Academia Peruana de la Lengua ha procurado tender puentes hacia algunas instituciones en el país, principalmente a universidades: el Consorcio de Universidades Privadas, la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, la Universidad San Martín de Porres y la Universidad Católica Sedes Sapientae.

Entre las publicaciones de la institución peruana destaca el Boletín de la Academia Peruana de la Lengua, cuyo primer volumen salió a la luz en 1918. Últimamente ha organizado el Congreso Internacional de Literatura Hispanoamericana: de los discursos de la colonia a las narraciones y poéticas de la república (2013), el Congreso Internacional: César Vallejo, telúrico y magnético (2012); cursos de ortografía, semanas de literatura peruana y varios encuentros científicos.

En junio de 2016, la Academia Peruana se ha sumado a las conmemoraciones cervantinas con la publicación, junto con la RAE, de las xilografías de una de las ediciones del Quijote más singulares del siglo XX, ilustrada por Enric Ricart.

Fuente: Asociación de Academias de la Lengua Española

 

ACADEMIA CHILENA DE LA LENGUA*

Academia Chilena de la Lengua

La Academia Chilena de la Lengua se fundó el 5 de junio de 1885 en la ciudad de Santiago, por iniciativa de dieciocho académicos correspondientes de la Real Academia Española y a semejanza de esta. Figuraban entre ellos su primer director, el escritor y político José Victorino Lastarria; el escritor, filólogo, economista, periodista, político y primer secretario de la institución, Zorobabel Rodríguez —autor del Diccionario de chilenismos publicado en 1875—; el historiador Miguel Luis Amunátegui y el pedagogo, diplomático e historiador Diego Barros Arana.

Actualmente forman la corporación treinta y seis miembros, cuyas plazas se designan en orden numérico. La escritora Gabriela Mistral (1889-1957) es miembro de número permanente y el papa Juan Pablo II (1920-2005) es miembro de honor.

Sus principales objetivos, según se recoge en su Reglamento, son velar por la pureza y esplendor de la lengua española, contribuir a los trabajos de la Asociación de Academias de la Lengua Española y colaborar con otras instituciones relacionadas con el idioma y la literatura chilena. Dispone de un Departamento de Consultas Idiomáticas.

A lo largo de su historia ha editado numerosas publicaciones. En 1915 apareció el primerBoletín de la Academia Chilena de la Lengua, que ronda ya la centena de números. En 1976 salió a la luz, como resultado de la investigación y el análisis del español de Chile, elDiccionario del habla chilena. En 1985, con motivo de la conmemoración de su primer siglo de vida institucional, inició la edición de Cuadernos del Centenario, en los que se rinde homenaje a los académicos fallecidos e incorpora algunos trabajos especializados. En 1995 comenzó la publicación trimestral de Notas Idiomáticas, con el apoyo de la Comisión Nacional Chilena de Cooperación con la Unesco y con el patrocinio, desde abril de 2005, de la editorial MN. En 2001, a través de un convenio con la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos, se dio a conocer el avance del Diccionario de uso del español de Chile (DUECh).

Además, la corporación chilena otorga anualmente cuatro premios: el Premio Academia, con el que se pretende promover la creación literaria al distinguir al autor de la mejor obra publicada en Chile cada año; el Premio Alejandro Silva de la Fuente, que se otorga a un periodista destacado por el buen uso de la lengua en su trabajo; el denominado Alonso de Ercilla, que premia a una persona o institución que haya contribuido de manera notable al conocimiento y difusión de la literatura chilena; y el Premio Doctor Rodolfo Oroz, a los autores de estudios científicos del español.

Fuente: Asociación de Academias de la Lengua Española