Evangelio según San Lucas – Capítulo 15 – Luke – Chapter 15 – Vangelo secondo luca – Capitolo 15

Prólogo-1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8.

 9. 10. 11. 12. 13. 14. 15. 16. 

17. 18. 19. 20. 21. 22. 23. 24.

1 Todos los publicanos y pecadores se acercaban a Jesús para escucharlo.

2 Los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: «Este hombre recibe a los pecadores y come con ellos».

3 Jesús les dijo entonces esta parábola:

4 «Si alguien tiene cien ovejas y pierde una, ¿no deja acaso las noventa y nueve en el campo y va a buscar la que se había perdido, hasta encontrarla?

5 Y cuando la encuentra, la carga sobre sus hombros, lleno de alegría,

6 y al llegar a su casa llama a sus amigos y vecinos, y les dice: “Alégrense conmigo, porque encontré la oveja que se me había perdido”.

7 Les aseguro que, de la misma manera, habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta, que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse».

8 Y les dijo también: «Si una mujer tiene diez dracmas y pierde una, ¿no enciende acaso la lámpara, barre la casa y busca con cuidado hasta encontrarla?

9 Y cuando la encuentra, llama a sus amigas y vecinas, y les dice: “Alégrense conmigo, porque encontré la dracma que se me había perdido”.

10 Les aseguro que, de la misma manera, se alegran los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierte».

11 Jesús dijo también: «Un hombre tenía dos hijos.

12 El menor de ellos dijo a su padre: “Padre, dame la parte de herencia que me corresponde”. Y el padre les repartió sus bienes.

13 Pocos días después, el hijo menor recogió todo lo que tenía y se fue a un país lejano, donde malgastó sus bienes en una vida licenciosa.

14 Ya había gastado todo, cuando sobrevino mucha miseria en aquel país, y comenzó a sufrir privaciones.

15 Entonces se puso al servicio de uno de los habitantes de esa región, que lo envió a su campo para cuidar cerdos.

16 El hubiera deseado calmar su hambre con las bellotas que comían los cerdos, pero nadie se las daba.

17 Entonces recapacitó y dijo: “¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, y yo estoy aquí muriéndome de hambre!”.

18 Ahora mismo iré a la casa de mi padre y le diré: “Padre, pequé contra el Cielo y contra ti;

19 ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros”.

20 Entonces partió y volvió a la casa de su padre. Cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se conmovió profundamente, corrió a su encuentro, lo abrazó y lo besó.

21 El joven le dijo: “Padre, pequé contra el Cielo y contra ti; no merezco ser llamado hijo tuyo”.

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22 Pero el padre dijo a sus servidores: “Traigan enseguida la mejor ropa y vístanlo, pónganle un anillo en el dedo y sandalias en los pies.

23 Traigan el ternero engordado y mátenlo. Comamos y festejemos,

24 porque mi hijo estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y fue encontrado”. Y comenzó la fiesta.

25 El hijo mayor estaba en el campo. Al volver, ya cerca de la casa, oyó la música y los coros que acompañaban la danza.

26 Y llamando a uno de los sirvientes, le preguntó que significaba eso.

27 El le respondió: “Tu hermano ha regresado, y tu padre hizo matar el ternero y engordado, porque lo ha recobrado sano y salvo”.

28 El se enojó y no quiso entrar. Su padre salió para rogarle que entrara,

29 pero él le respondió: “Hace tantos años que te sirvo sin haber desobedecido jamás ni una sola de tus órdenes, y nunca me diste un cabrito para hacer una fiesta con mis amigos.

30 ¡Y ahora que ese hijo tuyo ha vuelto, después de haber gastado tus bienes con mujeres, haces matar para él el ternero engordado!”.

31 Pero el padre le dijo: “Hijo mío, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo.

32 Es justo que haya fiesta y alegría, porque tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado”».

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Evangelio según San lucas

Prólogo-1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8.

 9. 10. 11. 12. 13. 14. 15. 16. 

17. 18. 19. 20. 21. 22. 23. 24.

Luke

Chapter 15

 1

1 The tax collectors and sinners were all drawing near to listen to him,

2

but the Pharisees and scribes began to complain, saying, “This man welcomes sinners and eats with them.”

3

So to them he addressed this parable.

4

“What man among you having a hundred sheep and losing one of them would not leave the ninety-nine in the desert and go after the lost one until he finds it?

5

And when he does find it, he sets it on his shoulders with great joy

6

and, upon his arrival home, he calls together his friends and neighbors and says to them, ‘Rejoice with me because I have found my lost sheep.’

7

I tell you, in just the same way there will be more joy in heaven over one sinner who repents than over ninety-nine righteous people who have no need of repentance.

8

“Or what woman having ten coins 2 and losing one would not light a lamp and sweep the house, searching carefully until she finds it?

9

And when she does find it, she calls together her friends and neighbors and says to them, ‘Rejoice with me because I have found the coin that I lost.’

10

In just the same way, I tell you, there will be rejoicing among the angels of God over one sinner who repents.”

11

Then he said, “A man had two sons,

12

and the younger son said to his father, ‘Father, give me the share of your estate that should come to me.’ So the father divided the property between them.

13

After a few days, the younger son collected all his belongings and set off to a distant country where he squandered his inheritance on a life of dissipation.

14

When he had freely spent everything, a severe famine struck that country, and he found himself in dire need.

15

So he hired himself out to one of the local citizens who sent him to his farm to tend the swine.

16

And he longed to eat his fill of the pods on which the swine fed, but nobody gave him any.

17

Coming to his senses he thought, ‘How many of my father’s hired workers have more than enough food to eat, but here am I, dying from hunger.

18

I shall get up and go to my father and I shall say to him, “Father, I have sinned against heaven and against you.

19

I no longer deserve to be called your son; treat me as you would treat one of your hired workers.”‘


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20

So he got up and went back to his father. While he was still a long way off, his father caught sight of him, and was filled with compassion. He ran to his son, embraced him and kissed him.

21

His son said to him, ‘Father, I have sinned against heaven and against you; I no longer deserve to be called your son.’

22

But his father ordered his servants, ‘Quickly bring the finest robe and put it on him; put a ring on his finger and sandals on his feet.

23

Take the fattened calf and slaughter it. Then let us celebrate with a feast,

24

because this son of mine was dead, and has come to life again; he was lost, and has been found.’ Then the celebration began.

25

Now the older son had been out in the field and, on his way back, as he neared the house, he heard the sound of music and dancing.

26

He called one of the servants and asked what this might mean.

27

The servant said to him, ‘Your brother has returned and your father has slaughtered the fattened calf because he has him back safe and sound.’

28

He became angry, and when he refused to enter the house, his father came out and pleaded with him.

29

He said to his father in reply, ‘Look, all these years I served you and not once did I disobey your orders; yet you never gave me even a young goat to feast on with my friends.

30

But when your son returns who swallowed up your property with prostitutes, for him you slaughter the fattened calf.’

31

He said to him, ‘My son, you are here with me always; everything I have is yours.

32

But now we must celebrate and rejoice, because your brother was dead and has come to life again; he was lost and has been found.'”

Intro.1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8.

 9. 10. 11. 12. 13. 14. 15. 16. 

17. 18. 19. 20. 21. 22. 23. 24.

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Vangelo secondo luca

Capitolo 15

[1] Si avvicinavano a lui tutti i pubblicani e i peccatori per ascoltarlo. 

[2] I farisei e gli scribi mormoravano: “Costui riceve i peccatori e mangia con loro”. 
[3] Allora egli disse loro questa parabola: 
[4] “Chi di voi se ha cento pecore e ne perde una, non lascia le novantanove nel deserto e va dietro a quella perduta, finché non la ritrova? 
[5] Ritrovatala, se la mette in spalla tutto contento, 
[6] va a casa, chiama gli amici e i vicini dicendo: Rallegratevi con me, perché ho trovato la mia pecora che era perduta. 
[7] Così, vi dico, ci sarà più gioia in cielo per un peccatore convertito, che per novantanove giusti che non hanno bisogno di conversione. 
[8] O quale donna, se ha dieci dramme e ne perde una, non accende la lucerna e spazza la casa e cerca attentamente finché non la ritrova? 
[9] E dopo averla trovata, chiama le amiche e le vicine, dicendo: Rallegratevi con me, perché ho ritrovato la dramma che avevo perduta. 
[10] Così, vi dico, c’è gioia davanti agli angeli di Dio per un solo peccatore che si converte”. 
[11] Disse ancora: “Un uomo aveva due figli. 
[12] Il più giovane disse al padre: Padre, dammi la parte del patrimonio che mi spetta. E il padre divise tra loro le sostanze. 
[13] Dopo non molti giorni, il figlio più giovane, raccolte le sue cose, partì per un paese lontano e là sperperò le sue sostanze vivendo da dissoluto. 
[14] Quando ebbe speso tutto, in quel paese venne una grande carestia ed egli cominciò a trovarsi nel bisogno. 
[15] Allora andò e si mise a servizio di uno degli abitanti di quella regione, che lo mandò nei campi a pascolare i porci. 
[16] Avrebbe voluto saziarsi con le carrube che mangiavano i porci; ma nessuno gliene dava. 
[17] Allora rientrò in se stesso e disse: Quanti salariati in casa di mio padre hanno pane in abbondanza e io qui muoio di fame! 
[18] Mi leverò e andrò da mio padre e gli dirò: Padre, ho peccato contro il Cielo e contro di te; 
[19] non sono più degno di esser chiamato tuo figlio. Trattami come uno dei tuoi garzoni. 
[20]Resultado de imagen de imagenes del hijo q vuelve a casa Partì e si incamminò verso suo padre. 
Quando era ancora lontano il padre lo vide e commosso gli corse incontro, gli si gettò al collo e lo baciò. 
[21] Il figlio gli disse: Padre, ho peccato contro il Cielo e contro di te; non sono più degno di esser chiamato tuo figlio. 
[22] Ma il padre disse ai servi: Presto, portate qui il vestito più bello e rivestitelo, mettetegli l’anello al dito e i calzari ai piedi. 
[23] Portate il vitello grasso, ammazzatelo, mangiamo e facciamo festa, 
[24] perché questo mio figlio era morto ed è tornato in vita, era perduto ed è stato ritrovato. E cominciarono a far festa. 
[25] Il figlio maggiore si trovava nei campi. Al ritorno, quando fu vicino a casa, udì la musica e le danze; 
[26] chiamò un servo e gli domandò che cosa fosse tutto ciò. 
[27] Il servo gli rispose: È tornato tuo fratello e il padre ha fatto ammazzare il vitello grasso, perché lo ha riavuto sano e salvo. 
[28] Egli si arrabbiò, e non voleva entrare. Il padre allora uscì a pregarlo. 
[29] Ma lui rispose a suo padre: Ecco, io ti servo da tanti anni e non ho mai trasgredito un tuo comando, e tu non mi hai dato mai un capretto per far festa con i miei amici. 
[30] Ma ora che questo tuo figlio che ha divorato i tuoi averi con le prostitute è tornato, per lui hai ammazzato il vitello grasso. 
[31] Gli rispose il padre: Figlio, tu sei sempre con me e tutto ciò che è mio è tuo; 
[32] ma bisognava far festa e rallegrarsi, perché questo tuo fratello era morto ed è tornato in vita, era perduto ed è stato ritrovato”. 

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