19/09/2021 – WORD OF THE DAY

WORD OF THE DAY

19/09/2021

READING OF THE DAY

First reading from the Book of Wisdom
Wis 2:12, 17-20

The wicked say:
Let us beset the just one, because he is obnoxious to us;
he sets himself against our doings,
reproaches us for transgressions of the law
and charges us with violations of our training.
Let us see whether his words be true;
let us find out what will happen to him.
For if the just one be the son of God, God will defend him
and deliver him from the hand of his foes.
With revilement and torture let us put the just one to the test
that we may have proof of his gentleness
and try his patience.
Let us condemn him to a shameful death;
for according to his own words, God will take care of him.

Second reading from the Letter of James
Jas 3:16—4:3

Beloved:
Where jealousy and selfish ambition exist,
there is disorder and every foul practice.
But the wisdom from above is first of all pure,
then peaceable, gentle, compliant,
full of mercy and good fruits,
without inconstancy or insincerity.
And the fruit of righteousness is sown in peace
for those who cultivate peace.

Where do the wars
and where do the conflicts among you come from?
Is it not from your passions
that make war within your members?
You covet but do not possess.
You kill and envy but you cannot obtain;
you fight and wage war.
You do not possess because you do not ask.
You ask but do not receive,
because you ask wrongly, to spend it on your passions.

GOSPEL OF THE DAY

From the Gospel according to Mark
Mk 9:30-37

Jesus and his disciples left from there and began a journey through Galilee,
but he did not wish anyone to know about it.
He was teaching his disciples and telling them,
“The Son of Man is to be handed over to men
and they will kill him,
and three days after his death the Son of Man will rise.”
But they did not understand the saying,
and they were afraid to question him.

They came to Capernaum and, once inside the house,
he began to ask them,
“What were you arguing about on the way?”
But they remained silent.
They had been discussing among themselves on the way
who was the greatest.
Then he sat down, called the Twelve, and said to them,
“If anyone wishes to be first,
he shall be the last of all and the servant of all.”
Taking a child, he placed it in the their midst,
and putting his arms around it, he said to them,
“Whoever receives one child such as this in my name, receives me;
and whoever receives me,
receives not me but the One who sent me.”

PALABRA DEL DÍA

19/09/2021

LECTURA DEL DÍA

Primera lectura

Del Libro de la Sabiduría 2, 12. 17-20

Los malvados dijeron entre sí:
“Tendamos una trampa al justo,
porque nos molesta y se opone a lo que hacemos;
nos echa en cara nuestras violaciones a la ley,
nos reprende las faltas
contra los principios en que fuimos educados.

Veamos si es cierto lo que dice,
vamos a ver qué le pasa en su muerte.
Si el justo es hijo de Dios,
él lo ayudará y lo librará de las manos de sus enemigos.
Sometámoslo a la humillación y a la tortura,
para conocer su temple y su valor.
Condenémoslo a una muerte ignominiosa,
porque dice que hay quien mire por él’’.

Segunda lectura

De la Carta del Apóstol Santiago 3, 16–4, 3

Hermanos míos: Donde hay envidias y rivalidades, ahí hay desorden y toda clase de obras malas. Pero los que tienen la sabiduría que viene de Dios son puros, ante todo. Además, son amantes de la paz, comprensivos, dóciles, están llenos de misericordia y buenos frutos, son imparciales y sinceros. Los pacíficos siembran la paz y cosechan frutos de justicia.

¿De dónde vienen las luchas y los conflictos entre ustedes? ¿No es, acaso, de las malas pasiones, que siempre están en guerra dentro de ustedes? Ustedes codician lo que no pueden tener y acaban asesinando. Ambicionan algo que no pueden alcanzar, y entonces combaten y hacen la guerra. Y si no lo alcanzan, es porque no se lo piden a Dios. O si se lo piden y no lo reciben, es porque piden mal, para derrocharlo en placeres.

EVANGELIO DEL DÍA

Evangelio según Marcos 9, 30-37

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos atravesaban Galilea, pero él no quería que nadie lo supiera, porque iba enseñando a sus discípulos. Les decía: “El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; le darán muerte, y tres días después de muerto, resucitará”. Pero ellos no entendían aquellas palabras y tenían miedo de pedir explicaciones.

Llegaron a Cafarnaúm, y una vez en casa, les preguntó: “¿De qué discutían por el camino?” Pero ellos se quedaron callados, porque en el camino habían discutido sobre quién de ellos era el más importante. Entonces Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo: “Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos”.

Después, tomando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: “El que reciba en mi nombre a uno de estos niños, a mí me recibe. Y el que me reciba a mí, no me recibe a mí, sino a aquel que me ha enviado”.